Seguimos callejeando
Tras
varios meses perdidos por los recovecos de la ciudad, volvemos
al centro urbano de la reflexión, la cultura y el ocio
para presentaros la primera gran actualización de Suburbios.
Te encuentras ante una revista que, aunque se podría
definir como juvenil, no tienen límite de edad. Para
entrar a estos Suburbios no se requiere sacar ticket, pues
basta de un espíritu curioso y del deseo de callejear
por el mundo que nos rodea a través de una visión
espiritual que se presenta como diferente y marginal en el
sentido de que esto que aquí verás es poco común.
Por eso lo llamamos Suburbios, porque nuestra visión,
deseosa de que sea alumbrada por el evangelio, resulta tan
intensa como socialmente marginada. Y es que los suburbios
no son lugares que suelen visitar los turistas de las grandes
ciudades. Los suburbios son rincones ansiosos de justicia,
espacios conocidos por quienes no temen detenerse en estaciones
ajenas a la línea superficial y donde la luz se valora
con más intensidad que en cualquier otro barrio de
postín.
En esta actualización
nos volvemos a lanzar a la calle para abordar temas política
y urbanamente incorrectos. Nada más impopular que una
revista de trasfondo cristiano hablando en este número
acerca de gays y lesbianas. Y es que esto son los Suburbios,
avenidas donde la gente va contracorriente y donde todo y
todos tienen cabida cuando hay intención de aportar
algo constructivo, respetuoso y dialogante a la vez que abierto,
con intención trasformadora y sin temor a la diferencia.
El monográfico dedicado a Los Simpsons,
y que incluye una entrevista a uno de sus creadores, intentamos
poner de relieve la realidad social y espiritual que subyace
tras las ironías y el desparpajo de esta familia de
Springfield que todavía puede darnos muchas lecciones.
También deseamos que las aportaciones exclusivas de
los colaboradores para Suburbios en temas de cine, música,
ciencia, literatura u otras artes vuelvan a dejar ese poso
de crecimiento que muchos de vosotros ya nos habéis
manifestado a través de las Cartas al director recibidas
tras el primer número. Esto nos anima a seguir tomando
el transporte público y subterráneo.
Además de los nuevos artículos
que aparecen en todas las secciones y de un apartado de humor
(o algo parecido) que se relaciona con los demás temas
tratados en esta revista, no podríamos dejar de decirte
que si aún no has accedido a los contenidos del número
anterior puedes hacerlo a través de nuestra sección
de hemeroteca. Bienvenido a un nuevo viaje subterráneo.
No obstante, si algo les incomoda, disculpen las molestias,
nuestra intención es seguir trabajando en las mejoras
de la ciudad
Luis Marián,
director de Suburbios
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